«Apoye a su pastor en la obra»
Creo que muchos de nosotros hemos escuchado esta frase en mas de una ocasión. Lo que mas me llama la atención de esta frase, es que la idea que hay detrás o hacia donde apunta, esta muy lejos de la verdad bíblica.
La primera falla o error de esta frase, es que coloca al pastor en un lugar o función que no le corresponde. El pastor no es el que fue llamado a hacer la obra como si él fuera el único designado por Dios para llevar a cabo la tarea que Dios encomendó a los creyentes para expandir el reino de Dios en la tierra. Hoy tristemente muchos creyentes ven a sus pastores como los únicos que deben trabajar en la iglesia, que deben predicar, evangelizar, ofrendar, servir etc.
Esto obviamente es una idea que no la encontramos en las escrituras. Primero porque los pastores no tienen todos los dones. El ser pastor según Efesios 4, ya es un don en si mismo. Eso quiere decir que cada iglesia que tiene un pastor, ya tiene un don de parte de Cristo para esa iglesia, pero el pastor no es el único, Cristo ha dado mas dones a los hombres, o mejor dicho, hombres y mujeres como dones a su iglesia.
En segundo lugar, si se dejara al pastor hacer todo en la iglesia, no pasaría mucho tiempo para que comience a experimentar cansancio y fatiga. Esto nos recuerda las palabras de el suegro de Moisés en
17 Entonces el suegro de Moisés le dijo: No está bien lo que haces. 18 Desfallecerás del todo, tú, y también este pueblo que está contigo; porque el trabajo es demasiado pesado para ti; no podrás hacerlo tú solo. 19 Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios estará contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los asuntos a Dios. 20 Y enseña a ellos las ordenanzas y las leyes, y muéstrales el camino por donde deben andar, y lo que han de hacer. 21 Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez. 22 Ellos juzgarán al pueblo en todo tiempo; y todo asunto grave lo traerán a ti, y ellos juzgarán todo asunto pequeño. Así aliviarás la carga de sobre ti, y la llevarán ellos contigo. 23 Si esto hicieres, y Dios te lo mandare, tú podrás sostenerte, y también todo este pueblo irá en paz a su lugar. Éxodo 18:17,23.
Como podemos ver en este pasaje, si Moisés hubiese continuado así trabajando, hubiese desfallecido y lo peor, es que el pueblo también paga las consecuencias. Hay muchas iglesias que han tenido a sus pastores enfermos, ansiosos y hasta depresivos y desanimados por toda la carga que ellos llevan en las iglesias. Por tanto no es bueno que un solo hombre lleve toda la carga.
Cuando pensamos o creemos que el pastor es una especie de cabeza en la iglesia, al cual hay que ayudar para que avance con la obra de Dios, estamos distorsionando el diseño de Dios para la iglesia. Primero porque las escrituras nos dicen claramente que la cabeza de la iglesia es Cristo y ningún hombre más. Es verdad que los pastores son llamados a gobernar la iglesia, enseñar y administrar los sacramentos, pero si miramos el diseño de Dios, el pastor es un miembro mas entre muchos otros con responsabilidades, pero también forma parte de muchos otros miembros con otro tipo de responsabilidades.
» El pastor no es único don en la iglesia, Cristo también dio otros dones a su iglesia»
Entendiendo esto ¿Cuál debería ser la idea correcta según el nuevo testamento? La idea correcta es que «Todos debemos ayudar en la obra de Dios». Cada creyente es llamado a trabajar en la obra de Dios. Cuando un creyente mira de lejos y no está interesado en la obra, sino que quiere que otros hagan el trabajo, no ha entendido cual es su llamado. Nadie es llamado a permanecer como espectador mientras otros trabajan en la obra. Pueden haber muchas razones por las cuales una persona no este haciendo lo que debería. Puede ser que no se sienta preparado, o piense que no es mucho lo que puede aportar, o le hace falta una preparación al respecto. Eso obviamente cada pastor debe ver cuales son las habilidades y dones de esa persona, y quizá requerirá tiempo, pero comenzar a ver su potencial no solo traerá motivación, sino que también se podrá desarrollar. Pero seamos realistas, en las iglesias no solo hay quienes son tímidos, o les falta preparación, también hay quienes no les interesa trabajar. Para este tipo de personas el apóstol Pablo dice lo siguiente:
También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos…. 1 de Tesalonicenses 5:14.
Hay personas que no quieren trabajar porque simplemente no sienten el interés de hacerlo. Ahora también se que no todo es culpa de algunos miembros de las iglesias, ya que también hay pastores que no le brindan la oportunidad a otros miembros. Hay personas con ganas de trabajar, pero no han sido tomados en cuenta. Cuando digo esto, no estoy culpando a cada pastor por esto como si todo fuera responsabilidad de ellos, se que también hay razones justificables para no colocar responsabilidades en ciertos hermanos y hermanas. Pero tampoco voy a negar la existencia de tales problemas en donde tristemente hay favoritismos o cualquier otra razón que impide la integración de otros.
Es importante que cada miembro de la iglesia, entienda que fue llamado a trabajar, y que no necesariamente va a hacer lo mismo que otros. Hoy muchos quieren ocupar el pulpito o ciertos lugares mas vistos. Eso es un error. Estoy convencido que no todos son llamados a la enseñanza, pero tristemente e irresponsablemente hay personas que lo están haciendo sin ninguna capacitación. El apóstol Pablo habla de muchos servicios y trabajos en la iglesia. Se puede servir al señor y a la iglesia de muchas maneras.
demos un vistazo a lo que dice Pablo.
3 Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. 4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, 5 así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. 6 De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; 7 o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; 8 el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría. Romanos 12:3,8.
Acá podemos ver la variedad de servicios que podemos encontrar en diferentes miembros. También están las otras habilidades que podemos encontrar en la música, administración, tecnología, aseo y cocina, y muchas otras cosas en donde hay miembros que son muy hábiles en aquellas cosas. Lo importante es que nos relacionemos los unos con los otros, y que vamos observando como podemos servir y aportar. así que no pensemos que la obra de Dios recae sobre un solo hombre, sino sobre todos los que forman parte del cuerpo de Cristo.
Cuando veas a tu iglesia, no la observes de lejos. Observa la iglesia como un lugar en donde tu tienes que participar para el bien de tus hermanos, y para el avance del reino. Todos hacemos iglesia y tu eres parte de esto. Así que no mires a tu pastor como quien tiene que llevar toda la carga, sino ponte algo de carga también sobre tus hombros para honra del señor que te compró para que trabajes en su reino. Si bien los pastores son llamados a capacitar a otros, pero el fin es para que aquellos que a quienes capacita el día de mañana trabajen codo a codo.
Escrito por Carlos valladares, pastor de IGLESIA BIBLICA BAJO SU GRACIA.





